5- Mi primer bastón

Hola queridos guerrer@s y amig@s! Hoy os traigo un nuevo capítulo de la serie “Día a día”. Ya va quedando menos para que con esta serie llegue a las fechas de la actualidad, haciéndolo coincidir con la otra serie “Seguimiento de Lemtrada”. Cuando esto ocurra creare una nueva categoría o “serie” en la que publicare el día a día con la EM como compañera y Lemtrada como mi escudo. Por supuesto con la misma esencia!!! Creo que de esta forma resultara más fácil de seguir. Además como hilo secundario abriré otra categoría o “serie” en la que contar historias, anécdotas o reflexiones dejadas por el camino o de simple ocurrencia!  Espero que como siempre os guste y ayude a pasar ese día a día, a quizá valorar cambios de tratamiento, de estilo de vida y de más! Ah! Y os recuerdo, que toda persona afectada o familiar que quiera contar su historia o simplemente expresarse, tan solo debe mandarme un comentario en el blog o un mensaje a la página de Facebook, encantado creare una categoría parra todas esas historias y publicarlas. TU HISTORIA TAMBIÉN PUEDE AYUDAR! Y sin entreteneros más con otros temas, voy a empezar con este capítulo!! Espero que lo disfrutéis!

Si no me equivoco en el último capítulo nos quedamos en la etapa del restaurante, como ya os conté no estaba nada mal. Alguna discusión con Paula pero bueno, como toda relación, la verdad es que iba bastante bien, un buen año y medio de momento. En junio ya sabía que empezaba clases en septiembre. He de decir que en esa cocina hubo muy malos momentos por culpa de la que era la gerente del local. Pero ya os contaré esa historia otro día en la nueva categoría! El verano estaba yendo bastante bien, nos pasábamos los días en la playa de ” La Renegá”. Es un pequeño espacio que tenemos en nuestra zona de costa. Playas paradisíacas, son como pequeñas calitas, preciosas, con un fondo marino espectacular y una gran diversidad marina. Nos encanta por que allí podemos bucear y además podemos llevar a los perros. Claro! Justo en junio de este año (2014) llego el pequeño Fede a nuestras vidas!! Seria un cachorro de unos 8 meses más o menos. Llego con Linda que finalmente se la quedo mi hermana Desi. Para cuando nos quisimos dar cuenta, linda estaba embarazada y tuvo 4 cachorritos preciosos! Como crecía la familia!! Menos mal que los pudimos dar rápido en adopción. Como os decía, el verano fue bien y ya llegaba septiembre. Estaba nervioso, en breves empezaba clases y me tocaba renovar contrato, aunque bueno, sabia el odio declarado que me tenía la gerente. Una animadversión como nunca las he visto hacia mi persona. A pesar de el deseo de Comdifil (dueña del restaurante) de que yo siguiese en el puesto, le dieron prioridad a ella por antigüedad en la empresa, era de esperar. Luego el tiempo me dio la razón y continuaron teniendo problemas con esta persona, Bea se llamaba, que asco de persona dios mio… Aquí fui yo más pícaro, llevaba unos días, quizá por los nervios, notando lo que seguramente era un nuevo brote, pero trataba de aguantar pues, por que en ese momento no pensaba con madurez y valoré más intentar conservar un trabajo que mi salud.. Sí, una soberana estupidez. Sabiendo ya que no se iba a valorar mi trabajo para renovar y sí lo personal, fui al neurólogo y evidentemente, era un brote, me dieron corticoides y baja laboral. No me renovaron igualmente, pero me pagaron mi finiquito y continué cobrando un % de mi nómina. A los días ya comencé las clases, en principio muy bien con los compañeros. La materia de las clases no era fácil, empezamos duro con la hematología y es un tema muy muy amplio que ademas nos dieron en profundidad. Bonito, eso sí. Y justo me ofrecen trabajo en otro restaurante del mismo centro comercial como segundo de cocina. Mucho me prometían y cogí el alta para trabajar, había pasado casi un mes de baja y evidentemente no fue suficiente como recuperación. Cada día me costaba más levantar la pierna izquierda, pero me decía a mi mismo que me tenía que obligar a estar bien, a no hacer caso de la EM. No quería que eso fuese conmigo… Tuve que comprar mi primer bastón. Para el colmo a los pocos días, al darme mi primer jornal, me lo pagó a 2, 90 euros por cada hora trabajada… 10-11 horas al día… ¿Perdí 2 semanas de clase por esto? ¿Perdí parte de mi salud por esto? Volví al neurólogo, me dieron más corticoides, una buena bronca y la baja laboral de nuevo. Las cosas no se ponían nada fáciles, por lo menos tenia derecho a cobrar de forma semanal por la baja laboral. Volví a clase y claro, hubo exámenes para los que no estaba preparado por todas las clases que había perdido. Me costó un poco volver a coger el ritmo, bueno me costo bastante. Empezaba también a ir a rehabilitación lo necesitaba al fin y al cabo. He de decir que hice 2 muy buenos amigos, David y Dani, y bueno me llevaba bien con la gente pero había una persona que si he de decir que bueno, llamo mi atención, no se no era nada, me pareció guapa, simpática, graciosa (hacia algo raro al hablar que resultaba adorable). Pero bueno, tampoco le di importancia. El problema fue que al parecer Paula no estaba en un buen momento de la relación y no lo expreso con claridad. Ella había empezado un master y también había hecho nuevos amigos y amigas, y por lo visto confundí con una nueva amiga lo que  mi me parecieron expresiones o gestos “raros”. Lo suficientemente raros como para que me diesen celos, cuando no recuerdo otro momento de la relación en casi 2 años ya en los que yo hubiese tenido celos. Evidentemente no razone, conocía a Paula y debería haber sabido que eso no era posible y menos con una chica. He de decir que como ya sabéis, estaba en pleno brote, con una buena dosis de corticoides recién administrada prácticamente. Hubo una fuerte discusión y de repente, Paula se fue de casa. La persona por la que lo daba todo se iba así de repente, en un momento como este y la verdad, fue una mezcla de dolor y rabia… No me sentó nada bien. Todo se volvía más difícil… Un día, estaba en la puerta del centro donde estudiaba, fumándome un cigarro, cabizbajo y claro desganado. Mi cara un poema supongo… De repente llego ella, la chica de la que os había hablado antes Rocio. Se paro, hablo conmigo y me escucho. Me escucho en un momento en el que no veía que nadie me escuchase, supongo que estaba tan centrado en Paula… Como siempre he estado al fin y al cabo. Empezamos a hablar y a llevarnos bien y la verdad es que claro me parecía un encanto la muchacha, así sin tener porque, estaba ahí apoyándome. En ese momento no fui consciente de lo que acabaría desencadenándose.

Y bueno! Hasta aquí por hoy! Creo que ya estará bien!! la verdad es que no pensaba llegar hasta este punto, pero al final me he liado a escribir. Muchas gracias como siempre por estar ahí, al otro lado de la pantalla leyéndome! Espero que os guste y ayude! Como siempre, un placer y hasta la próxima!!

“Llora hoy pero cuando acabes sonríe, nunca sabes lo que te espera mañana”

 

2 comentarios sobre “5- Mi primer bastón

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s