1- El centro de mi vida, te echare de menos siempre viejo amigo

Hola muy buenas a tod@s guerrer@s y amig@s! Hoy os traigo es estreno de la nueva categoría “Historias de una vida”. En esta sección os traeré historias relacionadas con la EM también, son historias o anécdotas, algunas desde la infancia relatando lo que fueron mis primeros síntomas, siendo totalmente ignorante a la EM. Otras historias, como la de hoy, trataran de lo que consideramos importante en nuestra vida, sobretodo en esos momentos que se nos ponen tan cuesta arriba. Hoy quiero hablaros de lo que fue mi mayor apoyo, el principal motivo por el que hay momentos en los que me siendo tan perdido hoy en día. Hoy quiero hablaros de Roni, quien hasta hace hoy un mes era mi mejor amigo, mi compañero, mi mayor apoyo…

Hoy es para mi, el post más duro, un post en el que ya tan solo empezar escribo mientras caen mis lagrimas. Hoy hace un mes que me dejo Roni… Mi pequeño, mi gordito… Sí… Sin duda es una de las mayores ostias que me ha dado la vida. Ron era todo para mi, me encantaba llamarlo de muchas formas, pero siempre qedara para el recuerdo mi gordito, me pequeñajo, mi cachorrito, junto con Fede eran “Pili y Mili” (Ron y Fede respectivamente), Roni, el perro del amor! Decir que Ron era un dálmata y que en el costado tenía una mancha con forma perfecta de corazón! Eso junto a que era lo más cariñoso, fiel, valiente sobretodo, tierno… Mirad lo digo de verdad, he sido la persona más afortunada del mundo junto a el, me toco un compañero que en la vida lo podría haber deseado mejor. Tuve una suerte inmensa con el… se convirtió en el centro de mi vida.

Recuerdo el día que lo conocí, era agosto de 2009, madre mía que bonito, blanquito casi sin manchitas. Estaba en una caja de cartón con sus 8 herman@s. Yo ya sabia que quería un dálmata y sabía que uno de esos cachorros iba a ser para mi. Era una concentración de dálmatas junto a la playa del torreón, todo el mundo estaba atento de los cachorros. Recuerdo que me acerque a la caja, unos dormian y otros jugaban con la gente que los llamaba en el otro extremo de la caja. Nunca pero es que nunca podre olvidarme, en cuanto me acerque a la caja y me agache junto a ella, un cachorrito que dormía, abrió los ojos de repente y vino hacia mi, se puso a 2 patas frente a mi y lo supe… Era el… Y así fue, ese era el pequeño Roni. Apenas tenían un mes, y tan solo 15 días más tarde ya estaba en casa conmigo. Era una pasada, el bicho era muy listo para lo pequeño que era y solo quería mimos! Pasaban los días y Ron iba creciendo, era muy gracioso porque crecía un poco de delante y después un poco de atrás. Tenía las orejotas más grandes que su cabeza!!! Era tan adorable. Y no solo de cachorro, era como el buen vino, el tío mejoraba con los años! Siempre conmigo y siempre fiel. En aquel entonces yo no tenía EM ni era consciente de lo que me podía estar ocurriendo. Si pensaba desde hacia un par de años que algo me pasaba, pero eso ya es parte de otra historia que ya llegará.

Más o menos, a los 8 meses de estar con Ron fue cuando apareció Valentina en mi vida, incluso la primera vez que quedé con ella me lleve a Roni por supuesto! El siempre conmigo a todas partes. Pocos años después fue cuando caí enfermo por el superbrote que dio y por el que me diagnosticaron. 2 años después concretamente. Claro Roni y yo ya eramos uña y carne. Se portaba mal aveces! normal, era un cachorrito prácticamente. Pues imaginaos, siempre juntos y de repente un día me voy de casa y ya no vuelvo hasta 2 semanas después del primer ingreso en el hospital. El día que volví, fue espectacular, nunca lo había visto tan desesperado, contento, llorando… Se volvía loco! A mi se me caían las lagrimas, pasaba los días en el hospital pensando en el, con ganas de verlo y abrazarlo… Sí mi padre cuidaba de el pero yo quería verlo y no quisieron traérmelo al hospital… Más de una vez pensé en escaparme para ir a verlo, pero podía meterme en un buen lío o eso creía. Esos días después del hospital eso si fue darme su apoyo, no se separaba de mi. Solo quería que estar conmigo, dormir conmigo, salir conmigo a la calle. No se era como que si vale, me había echado de menos pero, parecía que notaba algo el… Cada vez que me daba un brote el parecí volverse más cariñoso, además era exagerado como lo podía a llegar anotar el cambio yo, impresionante. Ahí empecé a creerme que los perros notan este tipo de cosas. Y cada vez que tenía un brote y tenía que quedarme en casa, siempre era el el que estaba sentado a mi lado.

Tenía 3 años y era un trasto! Pasaban los años y seguía siendo un trasto! Como estiraba al pasear, tenía una fuerza increíble, un tamaño considerable para ser un dálmata, una personalidad brutal. Yo siempre decía lo mismo, “prefiero que aunque pasen los años no se calme y siga con el mismo nervio que tiene, eso es porque tiene mucha vitalidad y el día que pare, malo”. Y así fue… Pero aún no hemos llegado a esa parte de la historia. Llego Paula a nuestras vidas, nunca pensé que iba a ser para tanto tiempo cierto, una chica bien con un chico de barrio… Otra historia, que me lío y mezclo! Recuerdo cuando la conocí, la primera noche que vino a casa Roni ya dejo su huella haciéndole un pequeño destrozo en las medias! Pero me gusto, que a pesar de la rabia que os da eso a las chicas, a ella no le importó, pero me lo recordó siempre! A ella si le cogió un especial cariño, enseguida se convirtió en su “mami”. Pasaban los año y Ron solo podía meterse más en nuestros corazones. Llego el pequeño Fede y para ron fue su hermanito, lo quería lo defendía, quería jugar con el… Eran el dúo perfecto, “Pili y Mili”.  Cuando Roni tenia cinco años y medio más o menos fue cuando tuve la ruptura con Paula. Una vez más, siempre con Roni. En aquel entonces fue cuando como ya os he contado en la serie de “Día a día” apareció Rocio en mi vida. Fue breve, pero al tío le dio tiempo para coger su bolso, rebuscar, sacar los auriculares del samsung nuevo de Rocio y romperlos… Menudo caso!! Os podéis hacer a la idea de como era, un bicho! Mi bicho… 

Podéis imaginaros como se vino abajo mi mundo el día que me dijeron que estaba malito… que estaba malito y no tenía solución… Riñones Poliquísticos… Casi ningún perro tiene este tipo de problemas, y solo un caso de dálmata con la misma patología documentado… Era imposible, algo que debía ser genético pero que nunca hubo un caso en su familia. Era una pesadilla… Era definitivo, mi vida empezaba a hundirse… Menuda semana, me dicen el martes que mi EM estaba pasando a un modo agresivo, ya sabeis, las 6 lesiones de médula de este verano (lo explique en el primer post de la serie “Seguimiento de Lemtrada” por si no lo habíais leido), el cambio por este motivo al tratamiento con Lemtrada, el miercoles me dicen lo de Roni, el domingo empieza mi ruptura con Paula… Y aún así, Roni mi mayor apoyo. No hacia más que pensar en que iba a hacer cuando ya no estuviese… Estaba siendo una tortura, sin duda, el peor momento de toda mi vida. Pensaba por lo menos saldré del hospital cuando acabe el ingreso y estaremos juntos y con Fede, pero no pudo ser así…

Empezó a perder peso a un ritmo alarmante, le dábamos pienso especial, K/d de Hills, un pienso especial para la insuficiencia renal, catalogado como el mejor pienso del mercado. Con ello conseguía que comiese pero seguía perdiendo por lo menos 1 kilo por semana más o menos. Avise a mucha de la gente que ha querido a Roni de verdad para que viniesen a verlo, fueron muchos la verdad. Llego el día en que ya no quería comer más pienso… Así que empezamos a darle el mismo K/d pero en paté. Si que se lo comía! Le mezclaba un poco de arroz y bien. Le daba sus pastillas que realmente de medicación solo era una, el resto eran protectores de estomago y productos homeopáticos, al tener los riñones tan mal no se le podía dar medicación o lo destrozaría más todavía. De repente, en la segunda semana de enero de este año, dio un bajón tremendo,  el domingo por la noche y recién llegado de viaje, le empezó a fallar la pata delantera derecha, pensé “se habrá dado un golpe”. Por si acaso llame al veterinario de urgencia y lo lleve. No fue un golpe, era algo que se llama “Neuritis”. Se le había inflamado el nervio por acumulación de urea, todo por los problemas de riñon. Estaba como un poco desorientado pero, de repente le volvió el ánimo. Me quede un poco más tranquilo, le dieron un medicamento también de la linea de la homeopatía para ver si mejoraba con la patita. La verdad ya me veía lo peor. Le dije a Paula si quería estar en casa más tiempo con el… No me equivoque… A pesar de parecer mantenerse, el martes por la noche empezó a vomitar. Al principio pensamos que podía ser normal aveces le pasaba. Pero por la mañana del miércoles no paró… En el fondo sabía que había llegado el momento… Pasé toda la mañana con el, juntos, tumbadito a mi lado… No dejaba de buscar mimos, apoyar su cabeza en mi como hacía siempre… Nos hicimos nuestras últimas fotos juntos… Avise a paula, que dejase el trabajo en cuanto pudiese que había que llevar a Ron al veterinario, pero antes de que llegase empezó a vomitar sangre… Le volví a decir que se diese prisa por favor. En cuanto llego, Roni ya no podía mantenerse… Lo cogí en brazos y baje, lo puse en el asiento de aras del coche y obligué a Paula a sentarse atrás con el por que estaba empeñada en conducir. Ella, por los nervios no se  daba cuenta de por que la obligaba… Me hizo caso, arranque el coche y salí a toda leche.Empece a saltarme semaforos y yendo a tope para salir de la ciudad y llegar rápido al veterinario, pero de repente Paula empezó a decirme que no respiraba que se ahogaba… Paré coche baje y conseguí que volviese en sí. Arranque de nuevo pero apenas unos metros más, me pidió que parase el coche… Baje y no podía ser… mi pequeño… mi bebe se iba… solo pude que gritar y gritar y gritar… en mis brazos… solo siete años y medio… El peor momento de mi vida…

No quería separarme de el nunca, lo he tenido muy claro siempre. Lo llevamos a la funeraria de mascotas, elegimos una bonita urna y le hicieron una huella en arcilla, dentro de una cajita con su foto. Precioso la verdad. El domingo convoqué a varios amigos, amigos de verdad, mis Resquemores. Les invite al café después de comer y nos fuimos todos a despedirnos de Roni a su lugar favorito, la playa de la Renegá. No tire sus cenizas allí, como os he dicho, las quiero siempre conmigo. Tan solo quería que estuviese allí una vez más y poder decir unas palabras para despedirme de el, con la gente que quiero, con la gente que lo quería y quiere.

Se que ahora mi apoyo es el pequeño Fede, pero siempre tendré ese vacío… Nunca habrá otro como el, desde aquí amigo, espero que estés bien haya donde sea que hayas ido, yo siempre te llevare en mi corazón y en mi recuerdo. Siempre seras el gran pilar que sostuvo mi vida tantos años. Siempre serás mi bebe, mi cachorrito, mi gordito… Te quiero Roni, y siempre te voy a querer.

Muchas son las personas que amaban a Ron, y desde aquí solo puedo daros las gracias de corazón, se sintió querido hasta el último momento.

Gracias por leerme en este post, sin duda el más especial para mi y necesita hacerlo, necesitaba desahogarme. Que el mundo sepa que hubo un perro, era mucho más que eso, que era un amigo, un compañero, mi mayor apoyo para enfrentarme a la EM. Siempre hay algo que le da sentido a la vida, eras tu viejo amigo y viviré por ti cada segundo.

“Llora hoy pero cuando acabes sonríe, nunca sabes lo que te espera mañana”

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