7- Vuelcos que da la vida

Hola de nuevo guerrer@s y amig@s y gracias por estar aquí! Hoy toca continuar, con un nuevo capítulo de la serie “Día a día”. No voy a esperar más a continuar con la historia ya que “cierta” persona me dijo que le supo a poco y que hubiese querido más! jejeje. Un fuerte abrazo desde aquí! No enserio! Toca un nuevo capítulo, sabéis que me encanta! Y  espero que a vosotr@s también! 

Si no  me equivoco, me quedé por el lunes siguiente a la cena de clase. Rocio y yo nos saltamos las últimas clases y nos fuimos a hablar. Hablamos y hablamos y no aclaramos nada… Es más, puede que creciese nuestra afinidad. En mi cabeza ya se había formado una tormenta. Que leches estaba pasándome, esto no estaba bien, nunca hubiese esperado que algo así me pasase estando con Paula… Era todo muy extraño. Los siguientes días mi cabeza no fue a mejor. Veía a Rocio en clase, a Paula en casa, la pierna cada día a peor. Con Paula en casa la cosa no bien. Yo no sabía como decirle, no recuerdo si fue al domingo siguiente de la cena de clase, creo que si, que le dije que yo no estaba bien y que no sabia si o sería mejor darnos otro tiempo. Pero finalmente no fue así y los siguientes días fueron a peor. Claro mi estado emocional no ayudaba. Finalmente ocurrió, terminamos la relación y Paula volvió a casa de sus padres. Ahora mi vida si estaba dando un vuelco. De repente y sin saber cómo me vi con Rocio. No sabía si estaba haciendo bien o mal, le dije a Rocio que  yo necesitaba tiempo. Evidentemente no podía meterme en ningún tipo de relación, pero casi sin querer, se convirtió en un gran apoyo para mí como ya os comenté.

En ese momento ya estaba en el gimnasio y la verdad que me estaba empezando a poner muy a tope. Físicamente empezaba a sentirme muy bien, la pierna me seguía dando la lata, pero el tronco superior estaba mejorando mucho. Me vino muy bien para desconectar en ciertos momentos. El deporte es la mejor solución contra nervios y estrés, definitivamente.

 Se iba acercando final de año y la situación seguía igual, con Rocio iba a más y con Paula a menos. Aún así no podía sacármela de la cabeza. Cada canción, determinadas acciones durante el día, momentos… Pero era extraño, por que por Rocío como que empezaba a sentir algo. El caos  estaba servido. Las preguntas no dejaban de rondarme la cabeza. ¿Seguir con Paula después de tantos altibajos? ¿Si pensaba que no está realmente enamorada de mi por que seguir? ¿ Por que no empezar algo nuevo con Rocio? ¿Pero Rocio me va a dar la seguridad que me da Paula? ¿Podré tener las mismas vistas de futuro? ¿Y si me arriesgo al cambio y no sale bien? Imaginad el lío que tenía… Cuando estaba con Rocio estaba muy a gusto, pero me venían esas dudas. Realmente dudas injustificadas por que si me hubiese parado a pensar, son las dudas al comienzo de cualquier relación. Y viendo como era ella debería de haber pensado en que sí hubiese tenido una seguridad. Pero claro, venia de la relación con Paula, con la que no había perdido el contacto. Yo sí estaba enamorado de Paula, aunque también pudiese tener dudas en ese momento y no lo viese con claridad. Es algo que nos puede pasar a todos, no somos capaces de ver lo que sentimos, ya sea por estar saturado o por cualquier motivo. Hoy en día lo pienso, y tantas dudas con Rocio fueron por miedo y por lo que sentía por Paula. No era el momento. Pero en ese momento no supe verlo. Como os decía, mi afinidad con Rocio crecía más y más. Hubo momentos que de verdad pensé que íbamos a empezar una relación, pero en ese momento me venia Paula a la cabeza. Ya en enero, a finales, se acercaba la fecha en la que Paula y yo hubiésemos cumplido 2 años de relación y llevábamos ya bastantes días sin hablar. No se como,ni si fue ella o yo, creo que ella para venir a casa a llevarse algunas de sus cosas, y acabamos quedando para cenar el mismo día del ya “no-aniversario”. Nunca le dije a Paula que ya hacía meses tenía hecha una reserva en un motel que hay en un pueblo cercano, en el cual hay piscina y jacuzzy dentro de cada habitación, cada habitación de 2 plantas con parking privado. Y la verdad es que después de la noche que pasamos… Se lo acabé regalando. No sabía que hubiese hecho sino con esa reserva la verdad. Ahora de repente había visto a una Paula enamorada, con ganas de arreglar las cosas, o eso parecía. Yo ya no sabía que pensar al respecto, Aún se me hacía más lío todo… ¿Que hacer ahora? Como os decía hace un momento por momentos empezaba a pensar que con Rocio iba a empezar una relación, con Paula no pensaba que algo así fuese a pasar. ¿Que hacer ahora? La misma pregunta no dejaba de darme vueltas en la cabeza. 

Por otra parte, los neurólogos empezaban a sugerirme un cambio de medicación, ya que parecía que el Copaxone no estaba evitando que me diesen 1 o 2 brotes por año. Me proponían Tysabri y Fingolimod. Cuando me explicaron los efectos secundarios dije que no rotundamente al decirme el riesgo de desarrollar la LMP (Lucoencefalopatía multifocal progresiva). Es una patología que para que os hagáis a la idea, es como una EM pero a lo bestia. Se podía desarrollar dicha patología si eres positivo a un virus, el virus JC (poliomavirus). El cual posee el 70% de la población.

Y hasta aquí por hoy querid@s guerrer@s y amig@s!! Espero que os haya gustado y como siempre ayudado. Gracias como cada día por estar al otro lado de la pantalla! Un fortísimo abrazo y nos leemos en el próximo post!! 

“Llora hoy pero cuando acabes sonríe, nunca sabes lo que te espera mañana ”

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